lunes, 11 de abril de 2011

La provocación de Moss


Ayer la firma francesa cerró la pasarela parisina con un desfile algo provocador, en que las modelos paseaban por un supuesto hall de hotel montado en la pasarela. La guinda del desfile fue la reaparición de la icónica Kate Moss en pasarela, con unos minishorts, con un body en cuero troquelado negro con mangas de pelo rizado, guantes de piel, sandalias de taconazo y cocodrilo, y una máscara de diamantes como tocado. Tras ese look,  la polémica ha saltado con el toque final de Moss: un cigarrillo encendido y de verdad en la mano que pretendía complementar  a la ropa de la modelo sobre la pasarela y transmitir la idea de «femme fatale» que inspiró la colección de Marc Jacobs.
«Estaba programado, y no fue una provocación», señaló a Efe un portavoz de Louis Vuitton que aseguró que «todo el mundo comprendió que formaba parte de la puesta en escena» de la colección de la firma de complementos.
La propuesta de Louis Vuitton, uno de los desfiles que cerró en París la semana de la moda Prêt-à-Porter para el otoño-invierno 2011-2012, no se libró de la polémica, y más, después de los altercados ocurridos con John Galliano y su posterior despedida de la marca. La nueva ley antitabaco en España seguro que tampoco está de acuerdo con  el desfile, ni con la idea.

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